Mar
15
2016

Los 5 vinos más antiguos del mundo

Suele decirse que el vino, cuanto más viejo, mejor. Lo cual incluso e extrapola a las cualidades físicas de las personas. No obstante, durante muchos siglos, antes de que la enología moderna tuviera tantos conocimientos sobre la conservación del vino, solamente había dos clases de vino: los buenos y los no tan buenos, los que se envejecían y los debían beber a lo largo del año antes de que se alteraran. Los primeros, obviamente, fueron los que con el tiempo conquistaron los paladares, los que se exportaban, los que se embotellaban… El resto eran vinos que, por lo general, no cumplían con las condiciones naturales necesarias para soportar un tiempo de crianza muy prolongado, lo que dependía del tipo de uva, de la zona, de las condiciones de cultivo o simplemente de la ignorancia.

En los últimos tiempos, se ha aprendido a estabilizar cualquier tipo de vino, sin importar sus condiciones naturales. Aunque ciertamente no es lo mismo un vino que tiene los suficientes componente naturales y la crianza necesarias que un vino estabilizado mediante componente artificiales. El primero es estable pero está vivo y el segundo es materia inerte, y lo muerto suele caminar hacia la descomposición. El vino vivo es el único que pude evolucionar de forma positiva, pues se siguen produciendo los procesos físico-químicos propios de la crianza.

vinos más antiguos del mundo

Así pues, no todos los vinos son aptos para poder conservarse durante mucho tiempo. Sin saberlo, mucha gente cae en el error de guardar todos sus vinos y cuando por fin quieren degustarlo, se encuentran con la desagradable sorpresa de que se ha estropeado. Y es que solamente los vinos de calidad pueden permanecer mucho tiempo en la oscuridad. Es el caso de algunos de los vinos que han llegado hasta nuestros días y que fueron embotellados hace varios siglos.

La botella de vino más antigua del mundo data de hace más de 1.650 años y se encuentra expuesta en el Museo Histórico de Pfalz (Speyer) desde hace más de un siglo. Aunque lo cierto es que hasta la fecha nadie ha tenido la valentía de abrirla. Y no solamente porque al abrirla la botella pueda romperse, sino también porque  el contenido lleva tanto tiempo en su interior que podría ser venenoso. La botella de cristal se encuentra sellada con cera y alberga un líquido blanco. Fue enterrada en la tumba de un noble romano en las cercanías de Speyer (Alemania) y fue descubierta en 1867.

Es evidente que este vino no puede beberse, pero hay otros que, a pesar de ser menos antiguos, todavía podrían degustarse.

1472

Con 557 años de edad, en Francia se guarda uno de los vinos más antiguos del mundo, cuidadosamente custodiado en una bodega de Estrasburgo, las Bodegas Históricas de los Hospices Civils. Una auténtica joya vitivinícola que se guarda en un edificio del año 1395, bajo al nave central de una iglesia, más tarde sustituida por los primeros hospitales de la ciudad que hoy podemos visitar.

Al igual que el resto de vinos de Alsacia, se trata de un vino blanco, pero con el tiempo ha ido tomando un color ámbar debido al tonel de roble donde se encuentra. Sin embargo, todavía conserva todo su sabor. Solamente ha sido probado tres veces a lo largo de su vida. La última hace más de 70 años, cuando se ofreció una copa al general Leclerc, que acababa de liberar Estrasburgo de la ocupación de Alemania.

El primer tonel duró hasta 1718. Año en que se pasó el vino a otro nuevo. Al pasar tres siglos, el tonel ya presentaba grietas y escapes, perdiendo tres litros al año. Por este motivo, se pasó el vino a un depósito de acero inoxidable hace unos años, a la espera de la fabricación de un tonel de roble de 450 litros que llevaron a cabo dos maestros toneleros de Burdeos.

Según los vigilantes, la botella cuenta actualmente con una graduación de 6,4 y cada año sufre una pérdida del 1% de su volumen, de manera que para reemplazarlo se añade regularmente una botella de vino blanco seco, que se mezcla con los 300 litros del tónel, garantizando así su venerable edad.

1860

Este vino se encuentra en una de las bodegas más antiguas de Jerez de la Frontera, que fue fundada en 1780. Se trata de vino Gran Orden, cuyas uvas fueron seleccionadas en 1860  para componer las «soleras» que hoy pueden degutarse en uno de los mejores jereces que existen. Se trata de un vino hecho a base de pasas, todo un clásico entre los vinos dulces.

1881

Uno de los vinos más antiguos del mundo se encuentra en la preciosa isla de Lanzarote, llamado El Grifo. Se trata de un vino elaborado en una bodega de carácter familiar fundada en 1775. En ella todavía hoy se sigue embotellando la famosa producción de «Malvasía 1881», un vino de color caoba oscuro, de inteso aroma y que presenta todos los matices propios de una crianza similar. Este vino se sigue conservando en tres barriles del siglo XIX que cuentan con capacidad para 800 litros.

1830

De nuevo, un Jerez se encuentra entre los vinos más antiguos del mundo. Se encuentra en una de las bodegas más conocidas de la zona, las Bodegas El Maestro Sierra, fundada en 1830 y que se dedica a la producción de vinos de Jerez. Entre los vinos que produce se encuentra el famoso Pedro Xímenez y el oloroso Jerez extraviejo, dos verdaderas joyas históricas de producción muy reducida.

No obstante, sin querer menospreciar el sabor y la calidad de estos vinos tan antiguos, lo cierto es que no es necesario probar los vinos más antiguos del mundo para poder disfrutar de todo el sabor y el aroma de un vino de calidad. En Palacio Licores contamos con una amplia variedad de vinos de primeras marcas perfectos para una ocasión especial. Ponte en contacto con nosotros y te ofreceremos asesoramiento personalizado en función de tus gustos y de la ocasión para la que lo quieres disfrutar.

Los comentarios están cerrados.